Dar pena es un superpoder, anda que no. Que se lo digan a las hermanas pequeñas de todo el Universo. Pero el superpoder de Bich no es dar pena, no, sino recibir pena. Todo la da pena. Los niños pochos, las manzanas secas, los perros abandonados, los jevis sin moto, los ajos en polvo, las uñas largas, el hambre en el mundo, las guerras, combinar rayas y lunares, y sobre todo, decir "patitos no".
No me preguntéis porqué es un superpoder, no tengo ni idea. Claro, como todo superhéroe, también necesitaba una superdebilidad: y la superdebilidad es este superpoder en extremo. Es algo del tipo de utilizar tanto su poder que se vuelva contra ella, a lo metafórico total. Cuando la pena la rebasa, se queda penando penadamente, obnubilada por su propia poderosidad...
¡Es su punto débil, su bichtonita!
No séais cabrones y no lo uséis contra ella, ¡o se volverá invisible y flotará!
Bueno, flotará poco, porque la bichtonita-pena anula sus poderes de flotabilidad...