viernes 18 de noviembre de 2011

Porqué no discuto

1- Porque si eres una persona que me importa, es probable que sepas que no me gusta discutir y no intentarás discutir conmigo. Si eres una persona que intenta discutir conmigo sabiendo que no me agrada, lo más probable es que no me importes, y por tanto, me da igual lo que pienses.

2- Porque discutir es muy difícil. Es complicado encontrar a alguien capaz de manejarse en la firmeza sin caer en la agresividad, de no meter falacias y de exponer correctamente.

3- Porque mi paz interior es bastante más importante que otras cosas. Entre ellas, que tu opinión sobre la cría del percebe.

4- Porque en realidad, la mayor parte de la gente cuando discute no tiene ningún interés en comprender lo que dice el otro, sólo en imponer o expresar su opinión.

5- Porque no todo el mundo está capacitado para discutir, y no todo el mundo está capacitado para discutir con todo el mundo.  Hay que tener un nivel intelectual, cultural y emocional parejo para poder discutir. Y eso es extraordinariamente complicado.

6- Porque soy una zorra cruel. Si me pillas con la regla, es probable que me tire a matar, directamente a la yugular. Y eso es una estupidez. No pienso correr el riesgo de cargarme una relación interesante sólo por una discusión.

7- Porque tienes a tu alrededor miles de personas a las que les gusta discutir. Si vienes a hacerlo conmigo a propósito, sabiendo que me disgusta, prepárate para irte a tomar por el puto culo, sin piedad y sin miramientos.

8- Hay menos de cinco personas en el mundo con las que podría aceptar discutir si es importante para ellos, y precisamente es porque sé que su discusión conmigo nacería de la necesidad de mostrarme su alma y no de la de quedar por encima, que es a lo que suele reducirse una discusión.

9- Porque no tengo paciencia. Si tengo que explicarte algo más de tres veces y no lo entiendes, mucho me tiene que importar que lo comprendas para que intente una cuarta. Y habitualmente, la única gente de la que me importaría mucho su comprensión son bastante inteligentes como para no necesitar ni siquiera la segunda explicación.

10- Porque no me da la gana. No me gusta el color amarillo, las medias ni los coches pequeños. Y tampoco me gusta discutir.

9 individuos han dejado una marca indeleble en mí:

Anniehall dijo...

Pues yo creo que no me gusta discutir y sé que lo hago fatal. Pero luego discuto mucho. Será que estoy loca.

imyourfood dijo...

Me encanta.

Imaginario dijo...

Pues estoy en absoluto desacuerdo contigo, en especial sobre el color amarillo y los coches pequeños.

¡Y lo discutimos cuando quieras!
¡No tienes razón y punto!

;-)

Saludos

PD: “magustao” la entrada

Novio dijo...

Me solidarizo. Creo que la principal razón por la que evito las discusiones es (además de por pereza) porque el 99% son totalmente improductivas.

Y es que los hay que discuten por deporte, oigan!!

Bichejo dijo...

Sois los dos unos sosos. Discutir por el gusto de discutir mola. Y enriquece. Como el avecrem.

Bueno, enriquece si eres yo y estás dispuesto a escuchar y no sólo oir lo que el otro tiene que decir.

Yo discuto fenomenal. Pero discuto poco. Porque sois unos sosos. Y porque en general, no sabemos discutir si no es atacando. Y así no mola.

Un beso, calamar

Fiebre dijo...

Me quito el sombrero.
No podría sentirme TAN identificada con casi ninguna entrada de la blogosferadedios.
Y el colofón de Novio ha sido perfecto.

Es que discutir da una pereza...

Themila dijo...

Cuando hablas así bien... me das miedo. :P

Bisitos.

Themila dijo...

Y yo empiezo a hablar mal.
Quería decir "cuando hablas así DE bien...".

Yastaaaaaaaaá! :)

Doctora Anchoa dijo...

La mayor parte de la gente en este país, cuando están en una discusión, aprovechan mientras el otro habla no para escucharle, sino para pensar en lo siguiente que van a decir. Discutir sirve para ponerse de mala leche y punto, casi nunca va a solucionar nada.